Club Abierto de Editores (CLABE) celebró ayer 30 de junio su Asamblea General Ordinaria en Casa Club (Madrid), en un encuentro que reunió a los asociados tanto de forma presencial como telemática y que sirvió para hacer balance de la actividad desarrollada durante 2025 y aprobar las principales líneas de actuación para el presente ejercicio.
La sesión fue inaugurada por el presidente de la Fundación España Digital, Fernando Davara, quien dio la bienvenida a los asistentes e hizo una reflexión sobre el presente y el futuro de la IA. CLABE agradece a la Fundación España Digital su hospitalidad al acoger la Asamblea en su sede.

Fernando Davara, presidente de Fundación España Digital.
Durante su intervención, el presidente de CLABE, Arsenio Escolar, destacó la necesidad de seguir fortaleciendo un ecosistema mediático plural, competitivo y transparente, capaz de afrontar los retos derivados de la transformación digital, la inteligencia artificial, la sostenibilidad del sector y la defensa de los derechos de los editores.

Arsenio Escolar, presidente de CLABE.
El secretario general de CLABE, Juan Zafra, presentó la Memoria de Actividades 2025, que refleja un intenso año de trabajo institucional y de crecimiento de la asociación. Entre los principales datos destacan los 214 grupos editoriales asociados (a fecha de 31 de diciembre de 2025), con la incorporación de 49 nuevas editoriales el año pasado. Actualmente hay 232 grupos editoriales asociados a CLABE.

Juan Zafra, secretario general de CLABE.
La Asamblea también conoció el balance de las principales iniciativas desarrolladas durante el último año, entre ellas el XIX Congreso de Editores, la celebración del 25 aniversario de CLABE, la III Jornada contra la Desinformación, los XVIII Premios CLABE, la consolidación de nuevas alianzas nacionales e internacionales y el impulso de proyectos de alfabetización mediática, innovación y transformación digital. También la participación de 354 profesionales en los cursos de formación organizados por la entidad.
La directora de comunicación de CLABE, Marisol Sales Giménez, presentó el balance de la actividad comunicativa de la asociación durante 2025, destacando el refuerzo de la presencia de CLABE en sus canales digitales, el rediseño de la página web, la renovación del boletín informativo y el impulso de nuevos formatos de difusión, como el documental Media Evolution y el podcast del XIX Congreso de Editores.

Marisol Sales Giménez, directora de comunicación de CLABE.
Por su parte, el tesorero de CLABE, Juan Checa, presentó las cuentas correspondientes al ejercicio 2025 y el presupuesto para 2026, que fueron aprobados por unanimidad por la Asamblea.

Juan Checa, tesorero de CLABE.
A continuación, el vicepresidente primero de CLABE, Ignacio Rojas, respaldó la intervención del tesorero, elogió la gestión administrativa de la asociación y destacó algunos de los principales indicadores económicos que reflejan la solidez de la organización.

Ignacio Rojas, vicepresidente primero de CLABE.
En la parte final del encuentro se presentó el nuevo ciclo formativo CLABE IA Media 2026, dirigido a impulsar la capacitación de editores y profesionales de los medios en el uso estratégico de la inteligencia artificial. La presentación contó con la participación de Javier Ruiz, director del programa, y de Luis Collado, Senior Manager News de Google España, que intervino por videoconferencia.

Javier Ruiz, director de CLABE IA Media 2026.
Tras el turno de ruegos y preguntas, los asistentes compartieron un cóctel en Casa Club, un espacio que favoreció el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de las relaciones entre los asociados en un ambiente de colaboración y networking.
Con esta Asamblea General, CLABE reafirma su compromiso con la defensa de los intereses de los editores, el impulso de un sector más innovador y competitivo y el fortalecimiento de la libertad, el pluralismo y la sostenibilidad de los medios de comunicación.
Recordamos que CLABE forma parte de la alianza contra el ausentismo. El ausentismo desluce los eventos, deja a personas interesadas sin opción de asistir, dificulta el cálculo del aforo y tiene un impacto negativo en la sostenibilidad.