El XX Congreso de Editores de CLABE ha servido para trazar las principales líneas de futuro del sector en un momento de transformación marcado por la inteligencia artificial, los cambios en los modelos de negocio y la evolución del ecosistema publicitario. En la sesión de conclusiones, el debate ha girado en torno a las denominadas “cuatro erres” —La Rioja, reivindicación, reflexión y regocijo—, como síntesis del espíritu del encuentro.
La pluralidad de los medios representados —desde grandes cabeceras hasta proyectos locales, especializados o centrados en newsletters— ha permitido abordar los retos del periodismo desde una perspectiva amplia, que incluye tanto la función informativa como los formatos y las vías de sostenibilidad económica.
Uno de los ejes más destacados ha sido la necesidad de garantizar una competencia justa en el mercado. En este sentido, se ha insistido en que los medios que apuestan por modelos innovadores deben poder desarrollarse en igualdad de condiciones, sin quedar condicionados por dinámicas heredadas que distorsionan el entorno competitivo.
Ligado a ello, la medición de audiencias ha ocupado un lugar central en el debate. Se ha defendido que la transparencia en este ámbito resulta clave para asegurar un reparto equitativo de la inversión publicitaria, tanto pública como privada. Además, se ha advertido que los datos por sí solos no son suficientes si no se interpretan con criterio profesional: sin contexto, la información generada de forma automatizada pierde valor y puede conducir a decisiones erróneas.
La inteligencia artificial ha sido otro de los grandes temas. Lejos de entenderse únicamente como una herramienta, se ha planteado como un elemento que amplifica las capacidades del sector y que debe integrarse en toda la cadena de valor: desde la creación de contenidos hasta la gestión de recursos, la personalización o el análisis de audiencias. El reto, según se ha señalado, no está solo en adoptar estas tecnologías, sino en hacerlo de forma estratégica y equilibrada.
En paralelo, se ha puesto sobre la mesa la preocupación por el uso de contenidos periodísticos en el desarrollo de modelos de IA sin la debida autorización. En este punto, se ha subrayado la necesidad de avanzar en mecanismos que garanticen la trazabilidad y la compensación, protegiendo así los derechos de editores, periodistas y creadores.
El debate también ha reflejado la falta de interlocución suficiente con algunos actores tecnológicos y la existencia de acuerdos aún limitados, lo que refuerza la necesidad de abrir nuevas vías de colaboración más inclusivas y sostenibles para el conjunto del sector.
Las conclusiones del congreso apuntan, en definitiva, a un escenario en el que el futuro del periodismo dependerá de encontrar un equilibrio entre innovación, transparencia y reglas de juego equitativas, con la medición de audiencias y la competencia justa como pilares fundamentales.