La elección de La Rioja como sede del XX Congreso de Editores de CLABE tiene una carga simbólica que encaja de lleno con el sentido de esta edición llamada “La inteligencia del idioma. IA, innovación y medios en la era del español digital”. Si el congreso quiere situar en el centro del debate el valor del español en un momento de transformación tecnológica, pocos lugares resultan más elocuentes que aquel en el que ese idioma empezó a dejar sus primeras huellas escritas. La Rioja, y de manera muy especial San Millán de la Cogolla, ofrece ese punto de encuentro entre memoria, lengua e innovación que convierte la sede en parte del propio mensaje del congreso.
No se trata solo de celebrar un encuentro sobre medios, inteligencia artificial y futuro digital en un escenario con valor patrimonial. Se trata de hacerlo en la tierra reconocida como cuna del castellano, allí donde el idioma que hoy comparten cientos de millones de personas comenzó a abrirse paso en la escritura. Ese paralelismo refuerza el lema del congreso de este año. Porque si en San Millán puede situarse uno de los orígenes del español escrito, en este XX Congreso de Editores se quiere reflexionar precisamente sobre cuál será el siguiente gran capítulo de esta lengua en el entorno digital. Del nacimiento del castellano a su proyección en la inteligencia artificial; de los primeros testimonios de una lengua en formación a los desafíos de su presencia en los sistemas, plataformas y herramientas que marcarán el futuro de la información. La Rioja aparece así no solo como anfitriona, sino como un marco que da profundidad y sentido al debate.
Hablar en La Rioja de “la inteligencia del idioma” adquiere una dimensión singular: obliga a pensar en el español no solo como una herramienta de comunicación, sino como un patrimonio vivo que ha evolucionado durante siglos y que ahora entra en una nueva etapa, marcada por la automatización, los modelos fundacionales y la disputa por el valor de los contenidos.
A esa dimensión simbólica se suma, además, la propia configuración del congreso. La cita se repartirá entre el Centro de la Cultura del Rioja, en Logroño, y el Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla, dos espacios que proyectan esa idea de diálogo entre presente y tradición. Por un lado, un entorno urbano y contemporáneo para abordar la innovación, los modelos de negocio, la formación y los retos inmediatos del sector. Por otro, un enclave vinculado a la historia de la lengua y al legado cultural del español. También refuerza esta elección el respaldo institucional que acompaña al congreso. La inauguración correrá a cargo del alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y la clausura del presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, en ambos casos junto al presidente de CLABE, Arsenio Escolar. La implicación del Ayuntamiento de Logroño y del Gobierno de La Rioja subraya la relevancia de una cita que no solo interpela al sector de los medios, sino también al valor cultural y estratégico del español.
El XX Congreso de Editores encuentra así en La Rioja una sede que no solo acoge el debate, sino que lo explica.