El informe Media Capture Monitoring Report 2025 Overview, elaborado por International Press Institute y Media and Journalism Research Center, ofrece la radiografía más completa hasta ahora sobre el estado real de la libertad de los medios en la Unión Europea tras la entrada en vigor del European Media Freedom Act (EMFA) en agosto de 2025.
El estudio analiza ocho países —Bulgaria, Finlandia, Grecia, Hungría, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y España— y concluye con una advertencia clara: la aplicación de la EMFA avanza lentamente mientras la captura política y económica de los medios continúa a gran velocidad.
A partir de cuatro grandes indicadores —independencia de los reguladores, independencia de los medios públicos, uso de fondos estatales y pluralismo mediático— el informe muestra un panorama profundamente fragmentado. Solo Finlandia ha logrado una adaptación plena y efectiva al nuevo marco europeo, mientras el resto de países presenta retrasos, reformas parciales, bloqueos políticos o, en el caso de Hungría, una oposición abierta al reglamento europeo.
Entre los principales hallazgos destacan:
- Reguladores vulnerables a la influencia política: aunque todos los países cuentan con marcos legales, la independencia efectiva está comprometida en la mayoría por sistemas de nombramiento politizados y presupuestos condicionados
- Medios públicos sometidos a fuertes presiones: la interferencia política es generalizada, con casos extremos como Hungría y Eslovaquia, donde las reformas recientes contradicen directamente el espíritu de la EMFA
- Uso sistemático de la publicidad institucional como herramienta de control: salvo Finlandia, ningún país ha implantado mecanismos sólidos de transparencia en la asignación de fondos públicos a medios, un factor clave de captura mediática
- Riesgos crecientes para el pluralismo: la concentración de propiedad y la ausencia de verdaderos tests de pluralismo dejan a muchos sistemas mediáticos expuestos a presiones políticas y empresariales
El informe subraya que 2026 será un año decisivo para comprobar si la EMFA logra traducirse en garantías reales para el pluralismo, la independencia editorial y la sostenibilidad del ecosistema mediático europeo.